Se rompió.
La cadena metálica puede resistir mucha fuerza pero no la oxidación y se rompió. Podrás pensar que todo es malo, que romper es malo. No te dejes engañar por las palabras, los escritores son astutos y te pueden hacer creer cualquier cosa.
Personalmente no estoy asustado ni preocupado, creo en mi honestidad... no estoy diciendo que sea una buena persona o un santo, estoy diciendo que puedo ir a dormir totalmente tranquilo sin tener que amordazar a mi conciencia.
Me acomodé en una vida sin riesgo, en la que nunca perdí. Siempre fui (y espero seguir siendo) muy competitivo y con muy mal perder, que no mal perdedor. La vida sin riesgo te aparta de la competición.
En la vida sin riesgo nunca pierdes... pero tampoco ganas.
domingo, 21 de abril de 2013
sábado, 20 de abril de 2013
tête de mule
Este es un blog de crítica:
Todo lo que hace es lo mejor del mundo, lo más maravilloso, sin comparación. Los orgasmos vienen uno tras otro recordando sus proezas y actos solidarios, altruistas y cargados de generosidad. No necesita de nadie porque su lengua puede darle todo lo que busca y más. La hostia. Lo más grande. Es imposible decir con palabras todo porque todo no es suficiente para adorar su magnánima figura y persona.
Y sin embargo a mi me das pena... ohhh no, como digo eso? pues si! es lo que pienso.
Una persona consentida que no puede valerse por si mismo ni reconocer las bondades de otras personas (porque si, otras personas también las tienen). Me permitiré darte un consejo: valora las personas que te rodean y apoyan porque cuando la soledad te abrace sentirás mucho frío y entenderás que tus orgasmos solo se producían porque algún pobre individuo te escuchaba.
Buenas tardes.
Todo lo que hace es lo mejor del mundo, lo más maravilloso, sin comparación. Los orgasmos vienen uno tras otro recordando sus proezas y actos solidarios, altruistas y cargados de generosidad. No necesita de nadie porque su lengua puede darle todo lo que busca y más. La hostia. Lo más grande. Es imposible decir con palabras todo porque todo no es suficiente para adorar su magnánima figura y persona.
Y sin embargo a mi me das pena... ohhh no, como digo eso? pues si! es lo que pienso.
Una persona consentida que no puede valerse por si mismo ni reconocer las bondades de otras personas (porque si, otras personas también las tienen). Me permitiré darte un consejo: valora las personas que te rodean y apoyan porque cuando la soledad te abrace sentirás mucho frío y entenderás que tus orgasmos solo se producían porque algún pobre individuo te escuchaba.
Buenas tardes.
valoraciones
Me gusta pensar. Acariciar ideas y darme un paseo con ellas. Si. Soy ese tipo de individuo que todos creen que está en las nubes, o que está maquinando algo, o que le importa lo más mínimo lo que suceda a su alrededor porque su mundo es tan precioso que no necesita salir de ahí.
Me encantan los fumadores. Para mi son una fuente inagotable de pensamientos, de razonamientos, de risas, de cuestiones... me encantan los fumadores y abarcarlos de todos los ángulos posibles para entender como son capaces de sentir placer inhalando humo, me fascinan, lo digo honesta y sinceramente.
Un vicio como otro cualquiera y al que no puedo sucumbir. Cualquiera de sus múltiples contraindicaciones hace aflorar mi más espontáneo y congénito sentimiento de miedo.
Los fumadores son de otra pasta, gente para la que el humo es real, tiene peso, cuesta dinero, importa... eso es ser espiritual, eso equivale a poder vivir en una nube, me fascinan.
Los fumadores suelen ser generosos. No solo con otros fumadores (¿quien niega un pitillo a otro?, este es otro tema que me apasiona) sino con el mundo en general. Creadores de empleo, en todos los rangos imaginables, son parte muy importante en las economías nacionales.
Pero la idea que a mi me persigue desde siempre es el mérito. El mérito es una palabra que me atrae, que me inspira, me parece un objetivo suculento... y los fumadores lo tienen (de verdad acabo con mi discurso solo aclarando esta idea con un ejemplo):
Puedes llevar toda la vida sin dar una calada, evitando humos ajenos, vetando lugares, escapando de esa tentación de nicotina... que si un fumador pasa un periodo inversamente proporcional a su habitual vicio sin ejercerlo se ganará todo el mérito del mundo.
Me encantan los fumadores. Para mi son una fuente inagotable de pensamientos, de razonamientos, de risas, de cuestiones... me encantan los fumadores y abarcarlos de todos los ángulos posibles para entender como son capaces de sentir placer inhalando humo, me fascinan, lo digo honesta y sinceramente.
Un vicio como otro cualquiera y al que no puedo sucumbir. Cualquiera de sus múltiples contraindicaciones hace aflorar mi más espontáneo y congénito sentimiento de miedo.
Los fumadores son de otra pasta, gente para la que el humo es real, tiene peso, cuesta dinero, importa... eso es ser espiritual, eso equivale a poder vivir en una nube, me fascinan.
Los fumadores suelen ser generosos. No solo con otros fumadores (¿quien niega un pitillo a otro?, este es otro tema que me apasiona) sino con el mundo en general. Creadores de empleo, en todos los rangos imaginables, son parte muy importante en las economías nacionales.
Pero la idea que a mi me persigue desde siempre es el mérito. El mérito es una palabra que me atrae, que me inspira, me parece un objetivo suculento... y los fumadores lo tienen (de verdad acabo con mi discurso solo aclarando esta idea con un ejemplo):
Puedes llevar toda la vida sin dar una calada, evitando humos ajenos, vetando lugares, escapando de esa tentación de nicotina... que si un fumador pasa un periodo inversamente proporcional a su habitual vicio sin ejercerlo se ganará todo el mérito del mundo.
Cuando sale el sol?
No lo veo, vago sin parar sin dar con el, sin explicación.
El primer día pensé que aún no había amanecido, que me desperté muy pronto, pero por mucho que esperé no sucedió nada.
El segundo día pensé en las nubes, o en algo que hizo oscurecer el cielo sin dejar pasar la luz, pero podía ver la luna, no tenía sentido.
Tras varios días de nocturnidad, de cambio de hábitos y horarios pensé en la posibilidad de encontrarme en un lugar cercano a los polos, lo que aseguraba medio año de día y medio de noche perpetua, por lo que decidí tener paciencia.
Los meses pasaron pero la luna seguía dominando el cielo, con algún periodo de nubes, que solo eran eso, nubes.
Me planteé entonces la posibilidad del final del sol. Nadie quiere plantearse estas cosas pero todo es efímero.
viernes, 19 de abril de 2013
Tenía las pupilas dilatadas por el éxtasis de la euforia que le otorgaba el momento idílico que estaba viviendo,era una oportunidad,...¡era su momento!
Arrastraba tras si la agonía de un pasado carrasqueño y de meras fechorías.
No quería pagar por todos sus delitos, quería saborear el elixir de la libertad.
Pero estaba entrecortada, dinamitando entre lo moral y lo terrenal.
Pero el optimismo se impuso y en ella imperó un egoísmo generoso que le doto de una fuerza sobrenatural, repostó en la ladera del sendero que le conducía al destino elegido.
Pero el optimismo se impuso y en ella imperó un egoísmo generoso que le doto de una fuerza sobrenatural, repostó en la ladera del sendero que le conducía al destino elegido.
Una vez concluido en la metal final Doña Conciencia y Don Remordimiento la esperaban para procurarle la paz...
Durante tiempo estuvo ahí postrada, no lo recuerdo aún, cuanto tiempo pudo llegar a estar....
Lo único que puedo confirmar es que un día decidió acabar con todo, ahora está muerta... y quien sabe si allí encontró la calma.
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